
Kónev: «Según los planes iniciales, estaba previsto que el 1.er Frente Bielorruso tomase Berlín. Sin embargo, el flanco derecho del 1.er Frente Ucraniano, en el que se concentraba la principal agrupación de ataque, debía pasar cerca del sur de Berlín. ¿Quién podía prever cómo se desarrollaría la operación, qué sorpresas podríamos encontrarnos en los distintos sectores y qué nuevas decisiones y ajustes a los planes iniciales habría que tomar a medida que se desarrollasen los acontecimientos? En cualquier caso, yo ya había previsto un posible curso de acción según el cual, con el avance exitoso de las formaciones del ala derecha de nuestro frente, podríamos encontrarnos en una posición ventajosa para maniobrar y atacar Berlín desde el sur. Estimé prematuro expresar estas consideraciones, aunque tenía la impresión de que, sin decirlo explícitamente, Stalin estaba abierto a tal opción a futuro. Esta impresión se acentuó cuando, al aprobar la composición de los grupos y la dirección de los ataques, Stalin comenzó a trazar con un lápiz en el mapa la línea divisoria entre el 1.er Frente Bielorruso y el 1.er Frente Ucraniano y detuvo el lápiz bruscamente en la ciudad de Lübben, unos 60 kilómetros al sureste de Berlín. En ese momento no dijo nada, pero creo que Zhúkov también percibió la intención que había tras ello. La línea divisoria se interrumpía en el lugar donde se suponía que debíamos llegar el tercer día de la operación.
¿Hubo una llamada tácita a la competencia entre los frentes al detener la línea divisoria en Lübben? Admito esa posibilidad. Por supuesto, ese era también mi deseo más ferviente. No me da miedo admitirlo ahora».
De regalo para los miembros del Club Salamina una réplica tamaño póster (A2) a todo color (42x59cm) de un mapa del área de Berlín por una cara y de un plano del casco urbano de la ciudad por la otra, una gran ayuda para seguir el curso de las operaciones.




























