El mariscal Victor intima a Cádiz a capitular. LOS SITIOS DE CÁDIZ. José A. López Fernández

El mariscal Victor llegó a El Puerto de Santa María el día 5 de febrero e intimó a la rendición de Cádiz y la Isla de León enviando al día siguiente tres generales españoles que habían jurado lealtad a José Napoleón: José Justo de Salcedo, Pedro de Obregón y Miguel de Hermosilla, rechazándose la propuesta por el gobernador militar Venegas, con la conocida formula «La ciudad de Cádiz, fiel a los principios que ha jurado, no reconoce otro rey que el señor Fernando VII».

Al día siguiente, Victor ordenó a la infantería ligera y a su artillería de campaña que avanzaran sobre las fortificaciones de la cabeza del puente de Suazo; pero éstas no pudieron tomarse, pues era el sector mejor fortificado, sobre el que se había trabajado más a fondo, y en el que los artilleros de la marina habían emplazado más de cuarenta cañones en sus siete baterías fortificadas, conectadas por parapetos de fusilería y protegidas por fosos inundados con el agua de los caños. La superioridad de la artillería española, bien servida y más pesada que las piezas de campaña que adelanta Victor, decidió la jornada y los franceses se retiraron con pérdidas.

QUIERO EL LIBRO

Además, si eres miembro del Club Salamina te llevas de regalo una magnífica réplica del mapa elaborado por los ingenieros españoles tras la Batalla de Chiclana de 1811 en formato póster (A2) a todo color.

Publicado en Los sitios de Cádiz | Etiquetado , , , | Deja un comentario

LOS SITIOS DE CÁDIZ, 1810-1812. José A. López Fernández

Resultaría difícil exagerar la importancia de la Guerra de la Independencia en cuanto a su influencia militar, política y social en la historia de España; la conflagración contra el Imperio francés que se desarrolla entre 1808 y 1812 provocó una serie de cambios que marcaron de forma decisiva el devenir de los españoles en el siglo XIX, lo que se reflejará necesariamente en el siguiente siglo. La provincia de Cádiz desempeñó un papel primordial en este conflicto: de aquí surgió el ejército que, liderado por el capitán general Castaños, batió al general Dupont en Bailén en el verano de 1808, frenando la imparable progresión francesa y obteniendo un tiempo precioso que permitió concebir esperanzas a los políticos de Gran Bretaña y les convenció de la oportunidad de intervenir en la Península, en lugar de limitarse a defender a su tradicional aliado, Portugal.

A comienzos de 1810, después del desastre sufrido por las armas españolas en la batalla de Ocaña el 19 de noviembre de 1809 y la ruptura de las líneas defensivas de Sierra Morena, la resistencia de las fortalezas de la Isla de León, Cádiz, Tarifa y Gibraltar permitió la persistencia de un poder político español establecido en la propia Península, personificado en el Consejo de Regencia y las Cortes reunidas en la Isla de León y Cádiz, al tiempo que dichas plazas fuertes servían como centros de reclutamiento y suministro para las tropas aliadas que luchaban contra la ocupación francesa de Andalucía, abastecidas gracias al absoluto dominio del mar exhibido por los aliados británicos y españoles. A finales del verano de 1812, una vez que las tropas enemigas abandonaron Andalucía, la situación geoestratégica de Cádiz permitió abastecer a las tropas aliadas durante las campañas libradas entre finales de 1813 y 1814 para expulsar a las fuerzas ocupantes del resto de España.

QUIERO EL LIBRO

Además, si eres miembro del Club Salamina te llevas de regalo una magnífica réplica del mapa elaborado por los ingenieros españoles tras la Batalla de Chiclana de 1811 en formato póster (A2) a todo color.

Publicado en Los sitios de Cádiz | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

La patrulla. FUEGO EN LA JUNGLA

La patrulla salió por una abertura de la alambrada defensiva del batallón a las 20.30 horas del 23 de junio de 1966. El segundo de la sección y el guía de la compañía en el perímetro defensivo hicieron recuento de los hombres y lo contrastaron: «¿48?».

«48».

«Hasta luego».

«Buena suerte. Recordad que tenemos un puesto de escucha a unos 200 metros».

La sección comenzó a atravesar una zona de pequeños arrozales y matorrales quemados. La columna avanzaba con la dificultad propia del terreno. No había luna.

Susurros.

«Alto. Pasa la voz».

«¿Qué pasa? Pásalo atrás».

«Uno de los hombres de Kohlbuss se ha torcido el tobillo, parece grave, no puede caminar. Se ha lesionado cruzando el dique».

«Maldición. De acuerdo. Dile que regrese por sus medios a la alambrada», le ordenó el jefe de la sección, el teniente A.A. «Tony» Monroe. «Que regrese gateando si es necesario. Son sólo unos metros. Bielecki, llama al batallón y diles que un marine herido está de regreso. Que no le disparen».

El teniente Monroe dio la señal para que la sección se pusiese de nuevo en marcha. Caminaron 20 metros. Más susurros.

«Alto».

«¿Ahora qué pasa?».

«Mills tiene dolor de muelas. Lo está matando».

El sargento Albert Ellis, guía de la sección, se adelantó hasta el teniente.

«Es cierto, señor. Ya sabes que debería haber ido al dentista la semana pasada. Tres días ahí fuera serían una auténtica faena para él».

«Genial. Simplemente genial. Bielecki, llama al batallón y diles que tampoco disparen a Mills. Va para allá. ¿Nos vamos antes de que todo el mundo tenga que regresar?».

QUIERO EL LIBRO

Publicado en Fuego en la jungla | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Ataque al Tirpitz. OPERACIONES ESPECIALES. William H. McRaven

Eran las 04.00 y acababa de salir el sol. A menos de 800 metros de la red, Cameron ordenó que el submarino subiese a profundidad de periscopio para echar un último vistazo al Tirpitz. Cuando fue a mirar, se dio cuenta de que sus posibilidades de éxito disminuían rápidamente: el periscopio estaba completamente inundado. Escribiría en su diario: «Habíamos esperado y entrenado durante dos años para este espectáculo y, en el último momento, un fallo de construcción estaba haciendo todo lo posible por privarnos de él. Puede que no hubiese ningún otro X-craft en kilómetros a la redonda. Por lo que yo sabía, éramos los únicos que estábamos allí o, al menos, el único X-craft que quedaba. Me empeciné y volví al curso original… Podría no ser una buena decisión, podíamos menoscabar o eliminar el elemento sorpresa, podíamos ser interceptados y hundidos antes de alcanzar nuestro objetivo, pero íbamos a tener una muy buena oportunidad».

Cameron se sumergió a 18 metros. Avanzó muy lentamente, quitó el visor del periscopio y lo volvió a limpiar. Al acercarse de nuevo a la red antisubmarina, llevó el X-craft a 9 metros. La tripulación estaba preparada para cortar la red y abrirse paso cuando Cameron oyó las hélices de un barco sobre su cabeza. En una maniobra muy arriesgada, ordenó que el X-craft subiese a la superficie y procedió «a toda máquina con el motor diésel». El X-6 atravesó la red abierta siguiendo la estela de un pequeño buque de cabotaje. No se dio la alarma y los informes posteriores indican que el X-6 no fue detectado.

QUIERO EL LIBRO

Aprovecha nuestro PACK OPERACIONES ESPECIALES, que incluye Operaciones Especiales de William H McRaven y el Cuaderno Salamina N.º4 Operación Fuego Mágico – El secuestro del vuelo LH181 de Lufthansa y llévate con un 5 por ciento de descuento y el Boletín Salamina Crisis en Irán – Operación garra de Águila gratis. Envío gratuito.

Publicado en Operaciones Especiales | Etiquetado , , , | Deja un comentario

LOS SITIOS DE CÁDIZ, 1808-1812. José A. López Fernández

La revuelta del 2 de mayo de 1808 en Madrid desencadenó una guerra entre el Reino de España y el Imperio francés de Napoleón Bonaparte. Aunque los españoles lograron éxitos iniciales en Cádiz y Bailén, la posterior ofensiva francesa deshizo sus ejércitos y obligó a los británicos a retirarse a Portugal. No obstante, la dispersión imperial permitió a las fuerzas españolas reorganizarse en varias regiones, mientras la guerra irregular debilitaba al régimen de José Bonaparte.

Entre los territorios libres del dominio francés destacaban la Ciudad de Cádiz y la Villa de la Real Isla de León, hoy San Fernando, protegidas por el foso natural del caño de Sancti Petri y la bahía de Cádiz, sus fortificaciones artilladas y las escuadras aliadas española y británica.

Cádiz se convirtió en el centro político de la resistencia española con el Consejo de Regencia y las Cortes constituyentes. Desde allí se sostuvo la economía y la administración del Reino con apoyo del comercio local, y se intentó mantener la conexión con los virreinatos americanos, donde la rebelión ya se había extendido ampliamente. En la Isla de León se reorganizó el Ejército de Extremadura como el 4.º Ejército de la Isla de León y Cádiz, que defendió la zona y, aprovechando el dominio naval aliado, realizó expediciones contra las tropas imperiales, dando lugar a las duras batallas de Chiclana (1811) y Bornos (1812). En la costa de Cádiz, Gibraltar y Tarifa resistieron como bases logísticas clave contra el invasor. Gibraltar no pudo ser sitiada por falta de flota enemiga, y Tarifa, aunque fue cercada y atacada, logró rechazar a las tropas imperiales tras un duro combate.

José A. López ha llevado a cabo un detallado estudio cuya misión es volver la mirada hacia uno de los episodios más decisivos y, al mismo tiempo, más singulares de la Guerra de la Independencia, la vital aportación logística y militar de estas cuatro ciudades gaditanas a la lucha aliada contra las tropas invasoras hasta su retirada de Andalucía a finales del verano de 1812.

QUIERO EL LIBRO

Además, si eres miembro del Club Salamina te llevas de regalo una magnífica réplica del mapa elaborado por los ingenieros españoles tras la Batalla de Chiclana de 1811 en formato póster (A2) a todo color.

Publicado en Los sitios de Cádiz | Etiquetado , , , , | Deja un comentario