El 5th Regiment Casadores Españoles de Avelino Avendaño. Azules y Grises.

El 21 de febrero de 1862, se constituyó oficialmente en Nueva Orleans la European Brigade, y dentro de la misma se integró el 5th Regiment Casadores [cazadores] Españoles.

La European Brigade se formó en respuesta al empuje de las fuerzas de la Unión, y en la misma se integraron los residentes europeos de la ciudad para defenderla de los yankees. En un primer momento se compuso de cuatro regimientos de infantería, una compañía independiente y una tropa de caballería. Raúl C. Cancio describía así su posterior composición:

Las unidades que se integraron posteriormente fueron el regimiento de French Guards del coronel Paul Juge júnior; el batallón de seis compañías de la Hansa Guards; el batallón de Italian Guards del mayor Della Valle; la compañía de la British Guards del capitán Shannon, el regimiento de la French Brigade y el 5th Spanish Regiment, bajo las órdenes del cántabro Avelino Avendaño.

La brigada se completó con una compañía independiente, los Veteranos franceses del capitán Fournier y la caballería de los Orleans Guides del capitán Christien. El español Avelino Avendaño tenía una fuerte vinculación y raigambre con la ciudad de NuevaOrleans….

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El frente de Beketovka. Supervivientes de Stalingrado.

Cuando bajé la escalera de hierro de la fábrica de pieles vi, para mi horror, a soldados alemanes raspando piel o costra de viejas y podridas carcasas de bovinos. Había un hedor del demonio y debían ser trabajadas en verano para convertirlas en cuero.

Cuando les dije que eso los haría enfermar me miraron sin entender, como si dijeran: ¡pues entonces danos alguna otra cosa! Cuando salté de vuelta al talud de camino a la trinchera abrió fuego una ametralladora rusa, y yo me acurruqué rápidamente detrás de las ruinas de la fábrica hasta que pude correr a mi puesto de observación. Desde el principio había estado siempre allí, sobre un montículo de nieve, mirando a través de un pequeño orificio –hasta que la nieve se derritió y ¡vi que había estado sobre una pila de muertos rusos!

Eso no me perturbó. Gracias a Dios estaban congelados, sólidos como la roca y por tanto no despedían hedor. Así que me subí sobre un cráneo para poder llegar a la rendija. Ya no podía ayudarlos. A las 13:00 horas volví al puesto de mando con gran apetito solo para descubrir que no habíamos recibido pan y que los últimos 200 gramos debían de habernos durado cuatro días. ¡De ahora en adelante solo 50 gramos –una rebanada- por día! Las señales eran cada vez más evidentes de que los tiempos más duros estaban aún por llegar y de lo improbable del socorro.

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Los holandeses vuelven a Chile (1643) – El León contra la jauría Vol.II

El 6 de noviembre de 1642 zarpó del puerto de Texel una flotilla, compuesta de los barcos «Amsterdam», «Concordia» y «Flesinga», con un total de 92 cañones entre las piezas navales y las terrestres transportadas, así como ingenieros y materiales de fortificación,
pues buscaban asentarse en la costa chilena.

Iba al mando de Hendrick Broder. En Pernambuco, aún posesión holandesa, se les unieron los buques «Orange» y «Dofijn», zarpando de nuevo el 15 de enero de 1643, pasando al Pacífico por la ruta de Hornos, pero perdiendo la «Orange». El 3 de mayo ya estaban en el archipiélago de Chiloé, tomando el pequeño fortín de Carelmapu y apresando su escasa guarnición.

El 6 de junio tomaron Castro, tras derrotar a la pequeña milicia que les opuso su gobernador, D. Francisco de Castro, que murió en el combate. En cuanto a Broder, no tardó en morir, aunque de enfermedad, sucediéndole al mando su segundo, Elías Herckman, quien planeaba tomar Valdivia.

Para ello, los holandeses pensaban contar con la ayuda de los indígenas, los araucanos, pero éstos se mostraron muy recelosos y poco amigables, lo que indujo a los invasores a secuestrar algunas mujeres y niños como rehenes para asegurar su fidelidad, lo que no
hizo sino empeorar sus relaciones.

Ya habían llegado las noticias de aquella incursión a Lima, preparándose una expedición de reconquista. De momento el virrey, D. Pedro de Toledo y Leyva, marqués de Mancera, envió a Concepción 300 hombres como refuerzo a bordo de dos barcos, mientras otros tres ligeros vigilaban de cerca a los holandeses. Como faltaran buques de guerra adecuados, se encargaron a toda prisa dos galeones de 1.200 y 1.100 toneladas a Guayaquil, mientras en El Callao se construía otro de 40 cañones, pensando que todos estarían listos en cinco meses y sobreestimando posiblemente la entidad de la fuerza holandesa.

Pero en sus planes interfirió la obligación de conducir la plata del Perú a Panamá, la Flota del Mar del Sur, que según las órdenes reales debía tener prioridad absoluta. Tras realizar con éxito la misión, solo a finales de 1644 y ya de vuelta en El Callao, pudo prepararse la expedición de reconquista.

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Caballeros confederados tejanos. AZULES Y GRISES.

Una historia de la Guerra de Secesión de Estados Unidos y de sus combatientes españoles.

En esta fotografía podemos ver a una serie de caballeros oficiales el Ejército de la Confederación de la frontera sur de Tejas. De izquierda a derecha: Refugio Benavides, Atanacio Vidaurri, Cristobol Benavides y John Leyendecker.

Más sobre su historia en el nuevo libro de Joaquín Mañes que acaba de salir a la venta como primera novedad de 2020. ¡Felices lecturas!

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Ataques alemanes a fortificaciones soviéticas al sur de Leningrado (1941) – ¡Asalto!

A las 12:30 horas, Hahn reunió a su fuerza de asalto, que estaba integrada por la 9.ª Compañía más una sección de ametralladoras y otra de morteros, un grupo de demolición compuesto por dos zapadores equipados con lanzallamas y explosivos de carga hueca, y un observador de artillería.

Como la patrulla del sargento Ewald no había regresado, solo estaban disponibles para el ataque las dos secciones dirigidas por el teniente Borgwardt y el sargento Timm. En formación extendida, la fuerza de asalto avanzó a través de los bosques al oeste y al noroeste de Vilosi y llegó a un lugar situado al norte de la Cota 312 sin que, en apariencia, hubiesen atraído la atención del enemigo. Desde allí, el teniente Hahn identificó un búnker en la cima de la cota y dos posiciones en su ladera norte.

Las fortificaciones estaban bien guarnecidas. Antes de que pudiese concluir sus observaciones, el enemigo descubrió a los alemanes y abrió fuego contra ellos, fijándolos en el lugar donde se encontraban. El observador de artillería agregado a la fuerza de asalto solicitó fuego de obús, tras lo cual el búnker recibió dos impactos que, aparentemente, infligieron pocos daños. Hahn informó de la situación al puesto de mando del batallón y recibió órdenes de continuar el ataque.

Las secciones de Borgwardt y Timm debían bordear la Cota 312 y aproximarse a su base a través del denso matorral que se extendía hacia el sur desde la linde del bosque hasta la colina. La Sección Borgwardt fue por la derecha y la Sección Timm por la izquierda. Esta última debía apoyar el avance de Borgwardt ladera arriba y, a continuación, encargarse del obstinado búnker situado en la cresta de la colina tan pronto como Borgwardt entrase en las dos posiciones de la ladera. Mientras las dos secciones se ponían en marcha, las secciones de ametralladoras y morteros ocuparon posiciones en la linde del bosque.

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