La primera oleada llega a la playa. OMAHA. La toma de la cabeza de playa. 6 de junio de 1944

Los hombres, sobrecargados de equipo y explosivos, ofrecían excelentes blancos para el fuego enemigo mientras desembarcaban en agua de hasta casi un metro de profundidad. De los dieciséis buldóceres, solo seis llegaron a la playa en condiciones operativas y tres de ellos fueron neutralizados de inmediato por impactos de artillería.

Buena parte del equipo, incluyendo casi todas las boyas y pértigas para marcar los pasillos, se perdió o resultó destruido antes de poder ser empleado. Ocho hombres del Team 11 de la Marina arrastraban los botes de goma cargados fuera de su LCM cuando un proyectil de artillería estalló justo sobre la carga de explosivos y prendió el cordón detonante. Sobrevivió uno de los ocho. Otro proyectil impactó en la LCM del Team 14, detonando los explosivos que había sobre la cubierta y matando a todo el personal de la Marina. El Team 15 sacaba su bote de goma hacia el rompeolas cuando un mortero logró un impacto directo e hizo estallar los explosivos, matando a tres hombres e hiriendo a cuatro. El Team F de apoyo llegó alrededor de las 07:00 horas. Un primer proyectil impactó en la rampa, haciendo volar a tres hombres que cayeron al agua. Mientras la lancha quedaba fuera de control, se produjo otro impacto directo en la proa que mató a quince miembros del grupo. Solo cinco soldados del ejército de esta lancha lograron saltar a tierra.

A pesar de tales desastres y bajo un fuego continuo e intenso, los ingenieros se pusieron manos a la obra con los obstáculos dondequiera que desembarcaron y con cualquier equipo y explosivos que hubiesen podido preservar. Algunos de los equipos que demoraron su llegada algunos unos minutos se encontraron con que el rápido avance de la marea alcanzaba ya los obstáculos más alejados. Las unidades de infantería que desembarcaron más tarde de lo programado o que se retrasaron en llegar a la playa llegaron a través de los grupos de demolición mientras éstos trabajaban, impidiendo por tanto su progreso.

Uno de los tres buldóceres que quedaban operativos se vio impedido en la maniobra por fusileros que trataban de encontrar refugio detrás del mismo a causa del intenso fuego. Como impedimento final, hubo ocasiones en las que los equipos de demolición habían fijado sus cargas, estaban listos para volar un pasillo y tuvieron que cancelarlo por el hecho de que había infantería pasando a través del terreno o refugiándose detrás de los obstáculos. Cuando el Team 7 se disponía a activar la demolición, llegó una LCVP que chocó contra los obstáculos, aplastó los maderos y provocó la detonación de siete minas; la carga no pudo ser activada.

En otra ocasión, vehículos pasaron a través de un área preparada y neutralizaron la detonación al seccionar el cordón detonante que iba conectado a las cargas explosivas. Un oficial de la Marina, a punto de accionar el dispositivo de ignición de sus cargas, fue alcanzado por un fragmento de metralla que le seccionó el dedo índice y cortó los cordones detonantes enganchados al dispositivo. La carga puesta por el Team 12 estalló, pero a un gran coste. Tras haber preparado un corredor de casi 30 metros, el grupo estaba abandonando el área para ponerse a cubierto cuando una granada de mortero alcanzó el cordón detonante. La explosión prematura mató e hirió a 19 ingenieros y a algunos infantes de las inmediaciones.

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