
Comentarios recientes
- Miguel de Avendaño y Fisher en El 5th Regiment Casadores Españoles de Avelino Avendaño. Azules y Grises.
- Felipe en 22 de septiembre, avanza la Harka. LA COLUMNA SARO EN LA CAMPAÑA DE ALHUCEMAS
- Felipe en La ofensiva de las Ardenas de 1944. KAMPFGRUPPE PEIPER EN LAS ARDENAS, 1944. Sergio Martínez
- arturo en El hundimiento del HMS Hermes. LA GUERRA DE PORTAAVIONES EN EL PACÍFICO. Mark E. Stille
- Miguel Ángel en El terror a las minas. FUEGO EN LA JUNGLA. Acciones de pequeñas unidades en Vietnam
-
Cuadernos de Salamina
-
Nuestras Colecciones
-
Boletín Salamina - Suscríbete
Categorías
- Acciones de la Guerra de los Treinta Años
- Ataudes de acero
- Azules y Grises
- Barbarroja 3.0 Vol I
- Bastogne
- Batallas de la Guerra de los Treinta Años II
- Batallas Guerra de los 30 Años
- Blindados en el Desierto
- Calle a Calle
- Cazador de Panzers
- Comentarios
- De Belchite al Ebro
- De la Blitzkrieg a Tormenta del Desierto
- De la derrota a la victoria – Bagration
- De Utah a Cherburgo
- Decisión en Ucrania
- Derrotas Inglesas en el Río de la Plata
- Dogfight
- Duelo en el desierto
- Duelo en el desierto Vol. II
- Dünkirchen
- El Gran Espectáculo
- El león contra la jauría
- El León contra la Jauría Vol II
- El Mediterraneo en la Segunda Guerra Mundial
- El Mito de la Blitzkrieg
- El modo alemán de hacer la guerra
- Espías
- Eventos y noticias
- Experiencia aerotransportada soviética – Cuadernos de Salamina Nº0
- Felipe II y el Mito de la Armada Invencible
- Focke Wulf Fw 190
- Fuego en la jungla
- Granaderos
- Guerra de Armas Combinadas en la Historia Militar de Israel
- HMS Aurora
- I GM en el Pacífico
- Isla de Fuego
- Islas Terceiras – Batalla de San Miguel
- Kampfgruppe Peiper en las Ardenas, 1944
- Kiev 1941
- Kursk 1943
- La Blitzkrieg contada por sus protagonistas
- La campaña aérea por Stalingrado 1942-1943
- La columna Saro en la campaña de Alhucemas
- La guerra como la conoci
- La Guerra de Frisia
- La Guerra Moderna
- La Guerra Nazi-Soviética
- La gurera de portaaviones en el Pacífico
- La retirada de Annual – Cuadernos de Salamina N.º 2
- La retirada de Moscú
- La Wehrmacht se Retira
- Las campañas militares de Amílcar Barca
- Las últimas ofensivas de la Wehrmacht
- Los Brandeburgueses de Hitler
- Los generales panzer de Hitler al descubierto
- Los Raids de la Decima Flotilla MAS
- Los sitios de Cádiz
- Los Tercios de Flandes en Alemania
- Los Tercios en América
- Los Tercios en Combate
- Los Tercios en el Mediterraneo
- Manstein y la Tercera Batalla de Jarkov
- Marruecos. Las etapas de la pacificación
- Más allá de hermanos de sangre
- Más allá del deber
- Memorias del capitán Coignet
- Memorias del sargento Bourgogne
- Messerschmitt Bf 109
- Messerschmitt Me 262. La esperanza de la Luftwaffe
- Michael Wittmann – As de Tigres
- Midway – la batalla que condenó a Japón
- Moscu 1941
- No estábamos preparados – Cuaderno de Salamina Nº3
- Noruega 1940
- Nunca Nieva en Septiembre
- Omaha, la toma de la cabeza de playa. 6 de junio de 1944. Cuadernos de Salamina Nº1
- Operación Barbarroja
- Operación Militar Especial
- Operación Tifón
- Operaciones de engaño en campañas militares a gran escala
- Operaciones Especiales
- Operaciones Panzer
- Panzer Commander
- Panzers en Normandía
- Perspectivas Históricas del Arte Operacional
- Picadora de carne
- Puestos Avanzados
- Punta de Lanza
- SKY MEN
- Supervivientes de Stalingrado
- TANK MEN
- Teddy Suhren – As de ases
- Tigres en el Barro
- Verano de los Gigantes
- ¡Asalto!
- ¡Asedio!
Archivos
EL MODO ALEMÁN DE HACER LA GUERRA – ROBERT M. CITINO
Para Federico el Grande de Prusia, la receta de la guerra era simple: kurz und vives (breve y enérgica), —guerras que se llevaban a cabo con operaciones militares rápidas, contundentes y decisivas. Robert Citino nos acompaña en un apasionante recorrido a través de la historia militar prusiana y alemana con el objeto de mostrarnos cómo esas ideas principales se reprodujeron una y otra vez en las guerras napoleónicas, la guerra con Austria de 1866, la Guerra Franco-Prusiana y las dos guerras mundiales.
Publicado en El modo alemán de hacer la guerra
Etiquetado Prusia, Robert M. Citino
Deja un comentario
La zanja anticarro y el desastre soviético en Prokhorovka – Kursk 1943
Las dos brigadas, con 130 carros de combate en total, se reunieron en la Cota 252.2 y se lanzaron a toda velocidad sobre las posiciones de vanguardia del 2.º Regimiento de Granaderos Panzer de la Leibstandarte Adolf Hitler. Detrás de la elevación, y aún fuera de la vista de los atacantes, estaba descansando el batallón panzer de la Leibstandarte.

Los granaderos panzer alemanes lanzaron bengalas de color violeta para alertar a los blindados, la señal convenida para indicar Panzerwarnung o «peligro de ataque de carros». Sin tener ni idea del alcance de la masa de carros de combate con la que se iba a encontrar, el Obersturmführer von Ribbentrop se desplazó a la cota con siete Panzer IV con el objeto de detener a los carros de combate soviéticos […]
[…] Los blindados de las 32.ª y 31.ª Brigadas de Tanques bajaban la ladera suroeste de la Cota 252.2 a toda velocidad con el propósito de embestir a las formaciones panzer alemanas. Fue en aquellos precisos momentos cuando su propia zanja anticarro se convirtió en su ruina: algunos carros cayeron directamente al foso por no haber sido divisado por sus comandantes. Otros intentaron «saltarlo» a toda velocidad.
Franz Stigler y Adolf Galland comentan algunos problemas del Me 262
Franz Stigler tenía sus impresiones personales sobre los peligros de tratar de irse al aire con el Me 262 estando sometidos a un ataque aéreo:
«Cuando sonaba la sirena de alarma, el corazón se te salía por la boca. Sabías que en un despegue en frío la operación de calentar motores hasta la temperatura operativa era un proceso que llevaría entre cuatro y cinco minutos antes de poder despegar. Eso es una eternidad cuando tienes que preocuparte de que un caza enemigo en pasada rasante no acabe contigo en la pista de rodadura o durante la maniobra de despegue. O en el aterrizaje. Reza también para que con la tensión del momento no entres en pérdida o sobrecalientes los motores».
También Galland tenía algo que decir al respecto: «La vulnerabilidad de los reactores, en especial durante el despegue y el aterrizaje, era causada por el tiempo relativamente largo que se necesitaba para retraer o extender el tren de aterrizaje, además de por la baja aceleración del aparato con los flaps extendidos y el tren bajado. Por tanto, debíamos tener cazas de pistón, en su mayor parte los narigudos FW 190D, en nuestras bases de reactores para que protegiesen los despegues y los aterrizajes después de que los aliados descubriesen el punto más débil del Me 262».
Publicado en Más allá del deber
Etiquetado 1945, Galland, Luftwaffe, Me 262, Stigler
Deja un comentario
La última misión del 82.º Escuadrón de la RAF – Dogfight
La formación estaba compuesta de dos secciones de seis bombarderos cada una. Cada avión transportaba cuatro bombas de 113 kilos. Durante el trayecto debían reunirse con un escuadrón de cazas Hurricane que los escoltarían hasta el objetivo, pero debido a un error de planificación no se presentaron.
Los aviones británicos se aproximaron a su objetivo a 2.700 metros de altura en lo que se presentaba como una mañana despejada de primavera cuando se vieron rodeados de repente de explosiones de proyectiles antiaéreos. La formación se separó y los aviones comenzaron a dar bandazos para dificultar el fuego de la antiaérea. Uno de los bombarderos resultó derribado en este primer encuentro.
Antes de que los bombarderos tuvieran tiempo de recomponer su formación cerrada se vieron sometidos al ataque de unos 15 cazas Me-109 de la Jagdgeschwader 3, que lanzándose en picado con el sol a la espalda abrieron fuego con cañones y ametralladoras. Los ametralladores de los Blenheim respondieron con prolongadas ráfagas para intentar repeler a los cazas, pero el ligero armamento defensivo de los bombarderos no era rival para los cazas alemanes.
Delap recordaría más tarde: Algunos de los bombarderos se lanzaron en picado, otros volaron en diagonal intentado acciones evasivas. Mi propio avión quedó con las alas agujereadas y el motor de babor se incendió. Lo único que me salvó fue la plancha de blindaje del respaldo de mi asiento. Entonces un proyectil estalló en el interior de la cabina, provocando un incencio que causó tanto humo que ya no podía ver el panel de instrumentos.



























