
El debut en combate del A-4N tuvo lugar durante la guerra de Yom Kippur (del 6 al 25 de octubre de 1973), un conflicto que puso a prueba la resistencia de la IAF frente a las ofensivas coordinadas de Egipto y Siria. El A-4N, junto con las variantes A-4E, A-4F y A-4H, realizó 4.695 misiones, lo que constituyó una parte significativa de las misiones tácticas de la IAF. Operando desde bases como Tel Nof y Hatzerim, los A-4N llevaron a cabo misiones de apoyo aéreo cercano e interdicción del campo de batalla contra columnas blindadas, emplazamientos de misiles antiaéreos e infraestructuras.
El escuadrón 115 «Flying Dragon», entre otros, soportó el grueso del intenso fuego antiaéreo, incluidos misiles antiaéreos SA-2/3/6 guiados por radar y SA-7 guiados por infrarrojos. Las tácticas de penetración a baja cota del A-4N, aunque eficaces, lo expusieron a grandes pérdidas: fueron 53 de los 102 Skyhawk de la IAF perdidos, con siete A-4N solo del escuadrón 115. Las bajas se atribuyeron a misiles SAM y artillería antiaérea, con dos pilotos capturados, uno desaparecido y cuatro muertos.
A pesar de las pérdidas, el A-4N demostró su valía. En un combate notable, un piloto de A-4N derribó dos MiG-21 y perseguía a un tercero cuando intervino un Mirage IIIC de la IAF.



























