
Cada ataque de infantería y de blindados en Berlín fue respaldado por intensos bombardeos de artillería y ataques aéreos, que se llevaron a cabo en todos los sectores del frente. En determinados momentos, abrieron fuego de forma simultánea unos 11.000 cañones de diferentes calibres. Entre el 21 de abril y el 2 de mayo se dispararon 1,8 millones de proyectiles de artillería contra Berlín. En total, se lanzaron más de 36.000 toneladas de municiones contra las defensas enemigas de la ciudad.
El objetivo de la lucha urbana en Berlín era privar al enemigo de la oportunidad de concentrar sus fuerzas, dividir a la guarnición en bolsas aisladas y destruirlas rápidamente. Las condiciones previas necesarias para esta solución se habían creado al inicio de la operación. En primer lugar, nuestras tropas habían mermado una parte significativa de los efectivos y el equipo del enemigo en los accesos a la ciudad. En segundo lugar, al rodear rápidamente Berlín, privamos a los alemanes de la oportunidad de maniobrar con sus reservas. En tercer lugar, las reservas alemanas reunidas en Berlín fueron rápidamente derrotadas. Todo ello nos permitió reducir al mínimo los combates callejeros, a pesar de los numerosos obstáculos, y facilitó a nuestras tropas la destrucción de las defensas enemigas en el interior de la ciudad.
De regalo para los miembros del Club Salamina una réplica tamaño póster (A2) a todo color (42x59cm) de un mapa del área de Berlín por una cara y de un plano del casco urbano de la ciudad por la otra, una gran ayuda para seguir el curso de las operaciones.




























