{"id":1414,"date":"2021-05-24T15:35:18","date_gmt":"2021-05-24T15:35:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/?p=1414"},"modified":"2025-02-25T16:25:20","modified_gmt":"2025-02-25T16:25:20","slug":"ataque-con-cargas-de-profundidad-ataudes-de-acero-de-herbert-a-werner","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/ataque-con-cargas-de-profundidad-ataudes-de-acero-de-herbert-a-werner\/","title":{"rendered":"Ataque con cargas de profundidad. Ata\u00fades de acero. De Herbert A. Werner."},"content":{"rendered":"\n<p><em>Una nueva serie de cargas estallaron y levantaron nuestra popa con inmensa fuerza. El submarino, totalmente fuera de control, fue catapultado hacia el fondo, que estaba a ocho kil\u00f3metros de profundidad. Inclinado con un \u00e1ngulo de 60 grados, el U-230 lleg\u00f3 a los 250 metros antes de que Friedrich lograse revertir su ca\u00edda. Nivelados a una profundidad de 230 metros, pensamos que est\u00e1bamos muy por debajo del alcance de las cargas de profundidad del enemigo. El U-230 fue r\u00e1pidamente aprestado para hacer frente a la cacer\u00eda. Una vez m\u00e1s est\u00e1bamos condenados a mantenernos a la espera en las profundidades.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Ataudes-de-acero-Herbert-A-Werner-Salamina-cargas-de-profundidad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"631\" height=\"791\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Ataudes-de-acero-Herbert-A-Werner-Salamina-cargas-de-profundidad.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1415\" style=\"width:600px;height:752px\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Ataudes-de-acero-Herbert-A-Werner-Salamina-cargas-de-profundidad.jpg 631w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Ataudes-de-acero-Herbert-A-Werner-Salamina-cargas-de-profundidad-239x300.jpg 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>16:57: Varios sonidos de salpicaduras en la superficie anunciaron una nueva salva. Una serie de 24 cargas detonaron en r\u00e1pida sucesi\u00f3n. El atronador rugido impact\u00f3 contra nuestro submarino. Las explosiones lo inclinaron de nuevo en un \u00e1ngulo agudo mientras el eco de las detonaciones retumbaba sin fin en las profundidades.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>17.16: Una nueva salva nos dej\u00f3 sordos y sin aliento. El submarino se escor\u00f3 abruptamente con el rosario de explosiones. El acero cruji\u00f3, chirri\u00f3 y las v\u00e1lvulas se aflojaron. El recubrimiento de los ejes de las h\u00e9lices present\u00f3 v\u00edas de agua y un chorreo continuo llen\u00f3 pronto la sentina de popa. Las bombas de achique trabajaban a todo ritmo, los recubrimientos del periscopio se aflojaron y el agua chorre\u00f3 por los cilindros. Agua por todas partes. Su peso llev\u00f3 al submarino a una mayor profundidad. Entre tanto, el convoy continu\u00f3 avanzando sobre nuestro submarino en una estruendosa procesi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>17:40: El estr\u00e9pito de h\u00e9lices lleg\u00f3 a su punto \u00e1lgido. El sonido repentino de salpicaduras en superficie nos indic\u00f3 que ten\u00edamos entre 10 y 15 segundos para agarrarnos ante la llegada de otra salva. Las cargas estallaron poco antes de llegar a una distancia letal. Mientras el oc\u00e9ano reverberaba bajo los estallidos, el grueso del convoy pas\u00f3 lentamente por encima de nuestro lugar de ejecuci\u00f3n. Imagin\u00e9 a los cargueros desvi\u00e1ndose de su rumbo a fin de esquivar a los escoltas reunidos en la superficie para acabar con nuestra existencia. Quiz\u00e1 debi\u00e9semos arriesgarnos a descender algo m\u00e1s. Desconoc\u00eda cu\u00e1l era el l\u00edmite, la profundidad a la que el casco implosionar\u00eda finalmente. Nadie lo sab\u00eda. Aquellos que lo descubrieron se llevaron el secreto al fondo. Estuvimos recibiendo castigo durante cuatro horas y fuimos descendiendo gradualmente. Siguiendo un patr\u00f3n constante, cada 20 minutos se precipitaban salvas de 24 cargas de profundidad sobre nuestro submarino. Por un momento cre\u00edmos que hab\u00edamos ganado. Fue cuando los escoltas se marcharon apresuradamente a ocupar sus posiciones en el convoy. Pero nuestras esperanzas no duraron mucho. Los destructores se hab\u00edan limitado a dejar el golpe de gracia al grupo de cazasubmarinos que segu\u00eda la estela del convoy.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>20.00: El nuevo grupo lanz\u00f3 su primer ataque, luego otro, y otro m\u00e1s. Nos quedamos impotentes a 265 metros de profundidad. Ten\u00edamos los nervios a flor de piel. Nuestros cuerpos estaban r\u00edgidos por el fr\u00edo, el estr\u00e9s y el miedo. La extenuante agon\u00eda de la espera nos hizo perder el sentido del tiempo y cualquier apetito. Las sentinas estaban inundadas de agua, aceite y orina. Los lavabos estaban cerrados con llave; usarlos hubiese significado una muerte inmediata, ya que la enorme presi\u00f3n exterior hubiese actuado revirtiendo el mecanismo de expulsi\u00f3n deseado. Se circularon latas para que los hombres pudiesen aliviarse. Al hedor de los residuos, el sudor y el aceite hubo que a\u00f1adir el de los gases de las bater\u00edas. El incremento de la humedad produc\u00eda condensaci\u00f3n en el fr\u00edo acero y chorreaba hasta las sentinas, cayendo de las tuber\u00edas y empapando nuestras ropas. A medianoche, el Capit\u00e1n se dio cuenta de que los brit\u00e1nicos no cejar\u00edan en su ataque y orden\u00f3 la distribuci\u00f3n de cartuchos de potasa a fin de ayudar a la respiraci\u00f3n. Pronto todos los hombres estuvieron equipados con una gran caja met\u00e1lica enganchada al pecho con tubos de goma que se introduc\u00edan en la boca mientras unas pinzas tapaban los orificios nasales. Continuamos la espera.<\/em>&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/edicionessalamina.com\/p\/ataudes-de-acero-herbert-a-werner\">QUIERO EL LIBRO<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los socios del <strong><a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/club-salamina\/\">Club Salamina<\/a><\/strong> recibir\u00e1n de regalo con la compra en nuestra tienda online el Bolet\u00edn Salamina N.\u00ba3 \u00abLa Guerra Submarina hasta 1945\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"698\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina-698x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2585\" style=\"width:269px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina-698x1024.jpg 698w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina-204x300.jpg 204w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina-768x1127.jpg 768w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Boletin-guerra-submarina.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 698px) 100vw, 698px\" \/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva serie de cargas estallaron y levantaron nuestra popa con inmensa fuerza. El submarino, totalmente fuera de control, fue catapultado hacia el fondo, que estaba a ocho kil\u00f3metros de profundidad. Inclinado con un \u00e1ngulo de 60 grados, el U-230 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/ataque-con-cargas-de-profundidad-ataudes-de-acero-de-herbert-a-werner\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[558],"tags":[579,559],"class_list":["post-1414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ataudes-de-acero","tag-cargas-de-profundidad","tag-u-boot"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1414"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1414\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2589,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1414\/revisions\/2589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}