{"id":1200,"date":"2020-08-05T16:07:08","date_gmt":"2020-08-05T16:07:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/?p=1200"},"modified":"2025-02-25T16:02:43","modified_gmt":"2025-02-25T16:02:43","slug":"michael-wittmann-al-frente-de-sus-panzer-iii-de-la-seccion-de-reconocimiento-en-jarkov-febrero-marzo-de-1943","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/michael-wittmann-al-frente-de-sus-panzer-iii-de-la-seccion-de-reconocimiento-en-jarkov-febrero-marzo-de-1943\/","title":{"rendered":"Michael Wittmann al frente de sus Panzer III de la secci\u00f3n de reconocimiento en J\u00e1rkov (febrero-marzo de 1943)"},"content":{"rendered":"\n<p>Michael Wittmann estaba muy excitado de volver a estar de nuevo en acci\u00f3n, pero ten\u00eda que mantener la cabeza fr\u00eda. Dio instrucciones a los conductores de su secci\u00f3n y trat\u00f3 de guiarlos lo mejor que pudo en el rumbo correcto, Kirschmer cambiaba de marcha tan r\u00e1pido como pod\u00eda<br>y marcharon hacia el objetivo a toda velocidad. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-resized\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"804\" height=\"500\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Michael-Wittmann-As-de-Tigres-Ediciones-Salamina-Jarkov.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1201\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Michael-Wittmann-As-de-Tigres-Ediciones-Salamina-Jarkov.jpg 804w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Michael-Wittmann-As-de-Tigres-Ediciones-Salamina-Jarkov-300x187.jpg 300w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Michael-Wittmann-As-de-Tigres-Ediciones-Salamina-Jarkov-768x478.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 804px) 100vw, 804px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A derecha e izquierda, y detr\u00e1s de \u00e9l, Wittmann pod\u00eda o\u00edr el rugido de los motores de los dem\u00e1s<br>carros de combate mientras se ajustaba los auriculares al objeto de asegurarse de que todo estaba listo para el enfrentamiento.  \u00ab\u00a1Preparaos para el ataque!\u00bb, grit\u00f3 Wittmann a los tensos miembros de su tripulaci\u00f3n. Mientras Wittmann cerraba su escotilla, la calle que hab\u00eda delante<br>del carro de combate se convirti\u00f3 en un diluvio de fuego procedente de todas direcciones. Los primeros proyectiles de los ca\u00f1ones contracarro aullaron por encima de la torreta de su carro con un gran remolino de aire. <\/p>\n\n\n\n<p>Wittmann orden\u00f3 entonces al conductor que parase, Woll hab\u00eda apuntado ya el ca\u00f1\u00f3n de 50 mm y todo lo que necesitaba eran unos \u00faltimos ajustes en su dispositivo \u00f3ptico. Wittmann dio su primera orden de fuego y, con un poderoso crujido y una fuerte sacudida del carro, el proyectil sali\u00f3 disparado en direcci\u00f3n al ca\u00f1\u00f3n contracarro enemigo. Apenas dos segundos m\u00e1s tarde se vio un brillante fogonazo entre rojo y naranja y reson\u00f3 el eco de una explosi\u00f3n en toda la poblaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>El proyectil de alto explosivo hab\u00eda dado en el blanco y el ca\u00f1\u00f3n result\u00f3  totalmente destruido junto a su dotaci\u00f3n. Se elevaba una columna de humo y fuego y la munici\u00f3n de la pieza, dispuesta a unos pocos pasos, tambi\u00e9n fue alcanzada y estall\u00f3. La casa que hab\u00eda ocultado al ca\u00f1\u00f3n contracarro era ahora una pila de maderas ardientes que iluminaba el cielo plomizo y lo acariciaba con sus llamaradas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Blanco!\u00bb, grit\u00f3 Woll mientras Berges cargaba otro proyectil en el ca\u00f1\u00f3n. Para entonces ya disparaban los cinco panzer y la adormecida villa hab\u00eda vuelto a la vida. Los soldados de infanter\u00eda sovi\u00e9ticos trataban de ponerse a cubierto y de repeler el ataque de los carros alemanes. Wittmann orden\u00f3 a su conductor que avanzase al interior de la localidad. Pollmann disparaba su MG 34 frontal contra cualquier cosa que osase moverse&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/edicionessalamina.com\/p\/michael-wittmann-as-de-tigres-gary-l-simpson\">QUIERO EL LIBRO<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si eres miembro del Club Salamina, recibir\u00e1s con tu compra en nuestra tienda online de forma totalmente gratuita el <strong>Bolet\u00edn de Salamina N.\u00ba1<\/strong>. \u00bfTodav\u00eda no eres miembro? <strong><a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/club-salamina\/\">\u00bfA qu\u00e9 esperas?<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"714\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00-714x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2549\" style=\"width:299px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00-714x1024.jpg 714w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00-209x300.jpg 209w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00-768x1102.jpg 768w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00-1070x1536.jpg 1070w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/BOLETIN-SALAMINA-00.jpg 1388w\" sizes=\"auto, (max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Michael Wittmann estaba muy excitado de volver a estar de nuevo en acci\u00f3n, pero ten\u00eda que mantener la cabeza fr\u00eda. 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