{"id":1158,"date":"2020-04-22T16:04:00","date_gmt":"2020-04-22T16:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/?p=1158"},"modified":"2025-03-04T22:27:59","modified_gmt":"2025-03-04T22:27:59","slug":"el-combate-de-lorsch-10-de-juno-de-1622-tercios-de-flandes-en-alemania-la-guerra-del-palatinado-1620-1623","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/el-combate-de-lorsch-10-de-juno-de-1622-tercios-de-flandes-en-alemania-la-guerra-del-palatinado-1620-1623\/","title":{"rendered":"El combate de Lorsch, 10 de juno de 1622. Tercios de Flandes en Alemania. La Guerra del Palatinado, 1620-1623"},"content":{"rendered":"\n<p>Hab\u00edamos dejado a Mansfeld abandonando apresuradamente las tierras de Darmstadt y retir\u00e1ndose hacia el sur a marchas forzadas. El d\u00eda 10 de junio lleg\u00f3 a la Abad\u00eda de Lorsch, en la Bergstrasse. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-resized\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"474\" height=\"734\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tercios-de-Flandes-en-Alemania-Hugo-A-Can\u0303ete-Ediciones-Salamina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1159\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tercios-de-Flandes-en-Alemania-Hugo-A-Can\u0303ete-Ediciones-Salamina.jpg 474w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tercios-de-Flandes-en-Alemania-Hugo-A-Can\u0303ete-Ediciones-Salamina-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Debido al agotamiento que sufr\u00eda su infanter\u00eda por lo pesado de la marcha, unos 40 kil\u00f3metros desde Dieburg, no tuvo m\u00e1s remedio que hacer alto y acampar para dar descanso a la tropa. Los que hab\u00edan quedado rezagados no tuvieron tanta suerte. Al anochecer, los campesinos del landgraviato salieron a caminos y campos y dieron muerte a muchos de ellos, en venganza por los males que hab\u00edan padecido. Los protestantes escogieron un lugar pantanoso para plantar el campamento, al que se acced\u00eda por un puente, que dotado de dos reductos, parec\u00eda ofrecer una defensa adecuada para pasar la noche. <\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, Pascual Berenguer, que mandaba la caballer\u00eda espa\u00f1ola cedida a Tilly, hab\u00eda tomado la vanguardia de la caballer\u00eda cat\u00f3lica. Reconociendo las defensas y buscando un posible lugar de paso, desmont\u00f3 a 50 arcabuceros, y atravesando por la marisma tom\u00f3 los altos de una vi\u00f1a que dominaba los accesos al campamento protestante. Desde all\u00ed, atacando los reductos de flanco expuls\u00f3 de ellos a sus defensores.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Percat\u00e1ndose Federico el Palatino de las bandas rojas que distingu\u00edan a los Espa\u00f1oles en el combate, del da\u00f1o que estaban causando y del intento que hac\u00edan de apoderarse del puente, emprendi\u00f3 la huida, produci\u00e9ndose entonces una espantada general por los bosques cercanos en direcci\u00f3n a Mannheim, que estaba a poco m\u00e1s de 15 kil\u00f3metros de distancia. Jorge Federico de Baden-Durlach deseoso de poder redimirse de la derrota de Wimpfen quiso estar en la retaguardia, concedi\u00e9ndoselo el Palatino. <\/p>\n\n\n\n<p>Ambos se vieron muy comprometidos durante el asalto, y en la huida hubiera ca\u00eddo prisionero Federico si no se hubiera interpuesto en el \u00faltimo momento su secretario personal, que de forma generosa entretuvo a los cat\u00f3licos el tiempo suficiente para que su se\u00f1or escapara. En<br>una persecuci\u00f3n sin cuartel, la caballer\u00eda Espa\u00f1ola y las tropas de Tilly, dieron buena cuenta de los desdichados protestantes en retirada, cuyos jinetes, desamparando a su infanter\u00eda, huyeron finalmente al galope. As\u00ed lo relata don Gonzalo:<\/p>\n\n\n\n<p>El n<em>o haber podido nuestra infanter\u00eda seguir un paso tan largo, fue causa que entre los bosques no se les apretase mas, y la prisa con que su<\/em> <em>caballer\u00eda se alargaba y la nuestra segu\u00eda, dej\u00f3 la mayor parte de la infanter\u00eda del enemigo atr\u00e1s; la cual vi\u00e9ndose cortada, dej\u00f3 las armas y se meti\u00f3 en los bosques y en los casares donde los villanos ofendidos de sus des\u00f3rdenes, les fueron fiscales, y nuestra infanter\u00eda cuando lleg\u00f3, dividi\u00e9ndose en peque\u00f1as tropas, les fue degollando en tanto n\u00famero que se puede decir que de la infanter\u00eda del enemigo escap\u00f3 muy poca. La caballer\u00eda pas\u00f3 el puente del Neckar con tanto desorden que si tuvi\u00e9ramos d\u00eda y aliento para seguirla, fuera rota tambi\u00e9n de todo punto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Entre los caballeros protestantes capturados se encontraba el conde Felipe de Mansfeld, primo segundo de Mansfeld. Cuando sus captores cat\u00f3licos le preguntaron si era conde de Mansfeld les respondi\u00f3 airado que \u00e9l era el verdadero, y no el otro, refiri\u00e9ndose a la condici\u00f3n de bastardo de su primo Ernesto. Tambi\u00e9n se hallaban cautivos el conde palatino Cristian I de Birkenfeld-Bischweiler, un reingrave, el coronel Goldstein y m\u00e1s de 20 capitanes, sufriendo el Palatino la p\u00e9rdida 4.000 hombres101 entre muertos, heridos y desbandados. En el bando cat\u00f3lico hubo que lamentar 60 muertos, entre los que se hallaban 2 capitanes de caballos, siendo uno de ellos Monsieur de d\u2019Aubermont [Ver Libro Primero]. <\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que este olvidado hecho de armas ha quedado para los estudiosos m\u00e1s como una acci\u00f3n que como una batalla, fue el segundo rev\u00e9s protestante en cuesti\u00f3n de un mes; y a\u00fan m\u00e1s que<br>por su importancia militar, debe ser tenida en cuenta esta Acci\u00f3n de Lorsch por evitar que los dos ej\u00e9rcitos protestantes de Mansfeld y de Brunswick llegaran a reunirse, lo que hubiera supuesto un gran contratiempo para la causa cat\u00f3lica, y por quedar desprotegida la operaci\u00f3n<br>de cruce del Meno de Cristian de Brunswick, al que batir\u00e1n los cat\u00f3licos a placer 10 d\u00edas despu\u00e9s. <\/p>\n\n\n\n<p>En ning\u00fan lugar hemos encontrado referencias o alusiones a la participaci\u00f3n de Mansfeld en este hecho de armas, y ello pudiera deberse a que desde el d\u00eda 5 de junio sufr\u00eda un fuerte ataque de gota, que le produjo algunos desvanecimientos y lo oblig\u00f3 durante unas semanas a desplazarse en carroza, pudiendo inferirse que en ese momento no estuviera en disposici\u00f3n de ponerse al frente de su ej\u00e9rcito&#8230;. <\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/edicionessalamina.com\/p\/los-tercios-de-flandes-en-alemania-hugo-a-canete\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LOS TERCIOS DE FLANDES EN ALEMANIA &#8211; La Guerra del Palatinado, 1620-1623<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00edamos dejado a Mansfeld abandonando apresuradamente las tierras de Darmstadt y retir\u00e1ndose hacia el sur a marchas forzadas. 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