{"id":1142,"date":"2020-04-02T15:15:07","date_gmt":"2020-04-02T15:15:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/?p=1142"},"modified":"2025-02-09T18:56:35","modified_gmt":"2025-02-09T18:56:35","slug":"la-retirada-de-moscu-de-la-6-a-division-panzer-capitulo-5-operaciones-panzer-general-erhard-raus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/la-retirada-de-moscu-de-la-6-a-division-panzer-capitulo-5-operaciones-panzer-general-erhard-raus\/","title":{"rendered":"La retirada de Mosc\u00fa de la 6.\u00aa Divisi\u00f3n Panzer (Cap\u00edtulo 5) &#8211; OPERACIONES PANZER. General Erhard Raus"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El invierno de 1941-1942 fue el m\u00e1s severo de los \u00faltimos 100 a\u00f1os en la Rusia europea. La temperatura media diaria durante el mes de enero de 1942 en el \u00e1rea situada al noroeste de Mosc\u00fa fue de -35,5\u00ba C, produci\u00e9ndose all\u00ed la temperatura m\u00e1s baja de toda la campa\u00f1a rusa (-52,8\u00ba C) el 26 de enero. Nuestras tropas, en el caso de que tuvieran alguna ropa de invierno, vest\u00edan solo el abrigo de reglamento, el jersey, la faja y la capucha; piezas dise\u00f1adas para el invierno alem\u00e1n. La mayor\u00eda de las prendas de invierno donadas por la poblaci\u00f3n alemana no llegaron a los soldados del frente hasta finales de febrero, despu\u00e9s de que el fr\u00edo ya hubiera causado los peores estragos. A todos los niveles del escalaf\u00f3n los jefes intentaron enfrentarse a la emergencia mediante la improvisaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"568\" height=\"876\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Operaciones-Panzer-Erhard-Raus-Ediciones-Salamina.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1143\" style=\"width:519px;height:800px\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Operaciones-Panzer-Erhard-Raus-Ediciones-Salamina.png 568w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Operaciones-Panzer-Erhard-Raus-Ediciones-Salamina-195x300.png 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 568px) 100vw, 568px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varias divisiones se las compusieron para organizar grandes talleres de costura en las ciudades y pueblos rusos cercanos. De mantas y ropas viejas usadas, los obreros locales produjeron fajas, orejeras, chalecos, prendas para los pies y manoplas de franela con dedos \u00edndice y pulgar separados. Tambi\u00e9n logramos requisar prendas de piel y botas de fieltro de habitantes locales para un peque\u00f1o n\u00famero de hombres y obtuvimos prendas extra de invierno de los soldados muertos del Ej\u00e9rcito Rojo. Cualquiera que tuviera ropa interior extra se la pon\u00eda una encima de la otra; los almacenes de suministros de la divisi\u00f3n y del ej\u00e9rcito repartieron inmediatamente todas las existencias de ropa interior. Finalmente, la mayor\u00eda de los hombres lograron protegerse la cabeza y las orejas, al menos parcialmente, utilizando fajas y harapos. No obstante, durante este primer invierno crucial a las afueras de Mosc\u00fa la provisi\u00f3n disponible de prendas de invierno solo result\u00f3 ser suficiente para un peque\u00f1o porcentaje de nuestras fuerzas. Ni que decir tiene que el intenso fr\u00edo redujo dr\u00e1sticamente la eficiencia de nuestros soldados y de sus armas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A comienzos de diciembre, la 6\u00aa Divisi\u00f3n Panzer estuvo a apenas catorce kil\u00f3metros de Mosc\u00fa y a veintid\u00f3s kil\u00f3metros del Kremlin. En ese momento, una ca\u00edda dr\u00e1stica de la temperatura a \u201334,4\u00ba C unida a un ataque por sorpresa de tropas siberianas destrozaron el avance del Tercer Ej\u00e9rcito Panzer sobre la capital de Stalin. Organizando la defensa de la 6\u00aa Divisi\u00f3n Panzer alrededor de los \u00faltimos cinco carros de combate del coronel Koll logramos resistir el primer ataque de los siberianos que, a medida que avanzaban con dificultad con sus uniformes marrones a trav\u00e9s de la profunda nieve, ofrec\u00edan blancos de primera. Este \u00e9xito local facilit\u00f3 que la divisi\u00f3n pudiera romper el contacto y proporcion\u00f3 tiempo para la destrucci\u00f3n de nuestros \u00faltimos ca\u00f1ones flak de 88 mm. (Esto se hizo necesario porque no quedaban cabezas tractoras, perdimos veinticinco en el barro del oto\u00f1o y en noviembre las siete \u00faltimas cayeron v\u00edctimas del fr\u00edo y la nieve).<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elementos del Grupo de Ej\u00e9rcitos Centro, incluyendo al Tercer Ej\u00e9rcito Panzer, resistieron al noroeste de Mosc\u00fa hasta el 5 de diciembre; al d\u00eda siguiente el OKH imparti\u00f3 la primera orden de retirada de la guerra. Durante los meses de la ofensiva, nuestros batallones y compa\u00f1\u00edas se hab\u00edan reducido a un pu\u00f1ado de hombres a la vez que el barro y el invierno rusos sembraron el caos en las armas y el equipo. Ni el liderazgo de los oficiales ni la bravura individual de los soldados pudieron compensar la merma del poder de fuego de nuestras divisiones. As\u00ed, la superioridad num\u00e9rica del Ej\u00e9rcito Rojo, ayudada por las condiciones clim\u00e1ticas, salvaron Mosc\u00fa y cambiaron el curso de la batalla. Hitler ni hab\u00eda esperado ni planeado una guerra de invierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La retirada de la 6\u00aa Divisi\u00f3n Panzer comenz\u00f3 sin sobresaltos el 6 de diciembre pero al d\u00eda siguiente, mientras march\u00e1bamos por terreno montuoso, nuestros veh\u00edculos se deslizaron impotentes sobre las carreteras heladas. Los camiones que hab\u00edan tenido que ser abandonados en el ataque final sobre Mosc\u00fa bloqueaban ahora las carreteras por las que nos retir\u00e1bamos, empeorando a\u00fan m\u00e1s las cosas. Temeroso de que los rusos perseguidores pudieran alcanzar y destruir nuestra retaguardia si se perd\u00eda el tiempo en rescatar cada veh\u00edculo, orden\u00e9 cargar todo el equipo posible en los pocos camiones supervivientes e incendi\u00e9 el resto. Al mismo tiempo, reforc\u00e9 la retaguardia con casi toda nuestra infanter\u00eda disponible y deliberadamente reduje el paso de nuestra retirada. Entonces, nos replegamos mediante peque\u00f1as y breves acciones sustentadas en las villas. Los lugares habitados se hab\u00edan vuelto cruciales para la supervivencia de nuestros soldados, que carec\u00edan de ropas de invierno, aunque tambi\u00e9n eran atractivas para los rusos porque prefer\u00edan refugios de tipo permanente para sus tropas de asalto. En un sentido muy real, la retirada se convirti\u00f3 en una carrera de villa en villa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En unos pocos d\u00edas la retirada lleg\u00f3 a Klin, un nudo vital de carreteras al noroeste de Mosc\u00fa. Desafortunadamente, la divisi\u00f3n no pudo utilizar la poblaci\u00f3n para alojar a sus tropas de madrugada al estar en la ruta principal de otras divisiones que se dirig\u00edan al oeste y ser la pieza central del esfuerzo defensivo del LVI Cuerpo Panzer. Fuimos, no obstante, lo suficiente afortunados como para encontrar una gran cantidad de explosivos en Klin y nuestros ingenieros los utilizaron para excavar refugios provisionales en la tierra fuera de la poblaci\u00f3n. Los intentos para obtener tierra de las explosiones para arenar las carreteras fueron in\u00fatiles, debido a que las explosiones levantaban grandes pedazos de tierra s\u00f3lidamente congelada que no pod\u00edan ser desgranados. Resistimos ante Klin durante veinticuatro horas, luego completamos la retirada a trav\u00e9s de la autopista de cuatro carriles Smolensko-Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque num\u00e9ricamente superior, el enemigo nunca logr\u00f3 envolver y aniquilar nuestra retaguardia ya que no pod\u00eda emplear sus armas pesadas en ataques frontales a trav\u00e9s de la profunda nieve sin arriesgarse a sufrir p\u00e9rdidas prohibitivas. Esto significaba que para los intentos de envolvimiento los rusos se ten\u00edan que valer de la caballer\u00eda, de tropas con esqu\u00eds y de infanter\u00eda montada en trineos que eran incapaces de portar sus armas pesadas con ellos. Por tanto, el poder ofensivo que los sovi\u00e9ticos pod\u00edan poner en liza era insuficiente para doblegar nuestras defensas. Un hecho que contribuy\u00f3 al fracaso ruso en su intento de destruir al Grupo de Ej\u00e9rcitos Centro durante el asalto inicial fue la inefectiva actividad a\u00e9rea sovi\u00e9tica durante la retirada que se limit\u00f3 a salidas dispersas de unos pocos aviones que ametrallaban columnas o lanzaban peque\u00f1as bombas de fragmentaci\u00f3n. Durante las alertas a\u00e9reas nuestras tropas se enterraban en la nieve a unos 100 metros de distancia de la carretera. Se produjeron algunas bajas causadas por bombas de acci\u00f3n retardada al no permanecer los soldados a cubierto el tiempo suficiente despu\u00e9s de que los artefactos hubieran sido lanzados. Si los rusos hubieran empleado fuertes contingentes de bombarderos los resultados podr\u00edan haber sido desastrosos. As\u00ed pues, nuestras p\u00e9rdidas por ataques a\u00e9reos enemigos fueron insignificantes comparadas con las bajas producidas por el fr\u00edo clima y la falta de ropa de invierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para mediados de diciembre, cuando finaliz\u00f3 esta fase de la retirada, la divisi\u00f3n se hallaba en Shakovskaya pendiente de reequiparse y recibir nuevos refuerzos. En Nochebuena, el 4\u00ba Regimiento de Infanter\u00eda Motorizada, que hab\u00eda recibido los primeros reemplazos, fue alertado para realizar un contraataque contra fuerzas rusas que hab\u00edan penetrado la l\u00ednea de la 106 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda en el r\u00edo Lama, al oeste de Volokolamsk. El 26 de diciembre, los hombres del coronel Waldenfels se pusieron en marcha en mitad de una tormenta de nieve por carreteras todav\u00eda cubiertas por grandes montones de nieve. Debido a que la infanter\u00eda iba inadecuadamente abrigada, se tuvieron que hacer largas paradas en cada villa para calentarse y el regimiento necesit\u00f3 dos d\u00edas para cubrir los diecinueve kil\u00f3metros hasta la l\u00ednea de partida para el ataque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras una comida caliente y una noche de descanso, el 4\u00ba Regimiento de Infanter\u00eda Motorizado atac\u00f3 el 28 de diciembre en conjunci\u00f3n con reservas locales. Bien apoyado por artiller\u00eda y armas pesadas, el coronel Waldenfels hizo un progreso continuo durante todo el d\u00eda; por la tarde hab\u00eda hecho contacto al norte con la vecina 23 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda, cerrando as\u00ed la brecha. Las tropas encontraron refugio en las villas y granjas cercanas. Cuando se instalaban por la tarde, se apostaban fuertes destacamentos de seguridad y se relevaban cada media hora debido al fr\u00edo extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El plan para el 29 de diciembre persegu\u00eda recuperar las posiciones originales de la 106 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda en el r\u00edo Lama mediante un envolvimiento de las fuerzas rusas que hab\u00edan penetrado las defensas. El regimiento del coronel von Waldenfels atac\u00f3 hacia el este mientras que el 6\u00ba Batall\u00f3n de Motocicletas avanzaba desde el sur hacia Valdychino. Para el mediod\u00eda, la fuerza sovi\u00e9tica que hab\u00eda realizado la penetraci\u00f3n hab\u00eda sido rodeada. Las temperaturas nocturnas cayeron hasta los -34,4\u00ba C y los -40\u00ba C y no hab\u00eda refugio disponible para las tropas que manten\u00edan el per\u00edmetro. Las villas cercanas hab\u00edan sido destruidas en los combates y los atrincheramientos de las antiguas posiciones alemanas en el Lama estaban enterrados bajo una espesa capa de nieve. Permanecer expuestos hubiera supuesto una muerte cierta para las tropas que carec\u00edan de ropa de invierno as\u00ed que, de mala gana, el coronel von Waldenfels orden\u00f3 la retirada a una villa un poco m\u00e1s alejada. Cuando los rusos vieron que una secci\u00f3n del cerco hab\u00eda sido abandonada se concentraron para una nueva penetraci\u00f3n que finalmente forz\u00f3 una retirada de todo el frente alem\u00e1n en ese sector. El \u00e9xito se hab\u00eda convertido en fracaso porque no est\u00e1bamos equipados para soportar el fr\u00edo extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado \u00faltimo de este fracaso provoc\u00f3 que durante los d\u00edas finales de diciembre la 6\u00aa Divisi\u00f3n Panzer se viera desalojada del entramado de villas situadas alrededor de Shakovskaya y obligada a retirarse a una gran regi\u00f3n boscosa. Entonces me enfrentaba a dos alternativas igualmente malas. Si ordenaba una retirada a trav\u00e9s de los bosques hasta el pr\u00f3ximo grupo de villas, la divisi\u00f3n se arriesgaba a ser cercada y derrotada completamente. Por otra parte, intentar establecer una l\u00ednea defensiva en los bosques o entre las indefendibles villas, sin ropa de invierno y con temperaturas que alcanzaban una media de \u201345\u00ba C, promet\u00edan una muerte segura por exposici\u00f3n. Durante la breve batalla del coronel von Waldenfels cerca del r\u00edo Lama, que forzosamente hab\u00eda tenido lugar en campo abierto, las bajas diarias por congelaci\u00f3n se hab\u00edan incrementado a un ritmo alarmante: para el 3 de enero de 1942 nuestros hospitales de campa\u00f1a informaron que los casos de congelaci\u00f3n moderados y graves estaban llegando con una cadencia de 800 por d\u00eda. A ese ritmo, la divisi\u00f3n dejar\u00eda de existir en una semana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si quer\u00edamos sobrevivir y, m\u00e1s a\u00fan sostener nuestra l\u00ednea, deb\u00edan construirse de inmediato refugios y b\u00fankeres (con cualquier elemento de calefacci\u00f3n que pudiera ser instalado). Si embargo, tales obras defensivas no pod\u00edan construirse porque los batallones de ingenieros disponibles del Cuerpo y de la divisi\u00f3n no ten\u00edan m\u00e1s de cuarenta o sesenta hombres cada uno y hab\u00edan perdido todo su equipo pesado. Por otra parte, acababa de llegar una gran cantidad de explosivos. En vista de la cr\u00edtica situaci\u00f3n, orden\u00e9 a los jefes del batall\u00f3n de ingenieros que hicieran caso omiso de la helada y excavaran suficientes cr\u00e1teres en la tierra s\u00f3lidamente congelada a todo lo largo de la l\u00ednea provisional principal del frente para proporcionar refugio a las tropas combatientes, incluyendo las reservas t\u00e1cticas. Estos cr\u00e1teres deber\u00edan escalonarse en extensi\u00f3n y profundidad y ser lo suficientemente grandes como para albergar a entre tres y cinco soldados. Cualquier madera disponible era utilizada para cubrir los cr\u00e1teres. Tambi\u00e9n instru\u00ed a los ingenieros para minar ciertas \u00e1reas y emplazar obst\u00e1culos anticarro a lo largo de tres rutas principales. Las reservas, al igual que todas las tropas de servicios de la divisi\u00f3n fueron instruidas para que aprestaran senderos entre los cr\u00e1teres adem\u00e1s de caminos que llevaran a la retaguardia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las explosiones a lo largo de toda la l\u00ednea comenzaron a la ma\u00f1ana siguiente [4 de enero]. El ruido de las cargas explosivas de 10.000 libras [4,536kg] daban de alg\u00fan modo la impresi\u00f3n de una intensa barrera artillera. Surtidores de tierra se elevaban por todas partes y un denso humo inund\u00f3 el aire. Los rusos observaron con sorpresa, sin estar seguros de lo que estaba pasando, y por tanto permanecieron quietos. Para mediod\u00eda se hab\u00edan completado las voladuras y a la ca\u00edda de la noche las unidades combatientes hab\u00edan ocupado sus cr\u00e1teres ya cubiertos. Poco despu\u00e9s se elev\u00f3 humo de los cr\u00e1teres donde las dotaciones de los ca\u00f1ones se manten\u00edan calientes con fogatas. Los cr\u00e1teres formaban una cadena ininterrumpida de posiciones frente a las que establecimos puestos avanzados de seguridad. Una mara\u00f1a de abatis se extend\u00eda frente a las mismas, los ca\u00f1ones hab\u00edan sido emplazados a lo largo de los caminos detr\u00e1s de los obst\u00e1culos anticarro y de un solo golpe, en un espacio de doce horas desde la primera detonaci\u00f3n, todo el frente de la divisi\u00f3n hab\u00eda sido aprestado para la defensa. Los ingenieros que prepararon estas posiciones en el fr\u00edo m\u00e1s extremo, sufriendo por ello un 40 por ciento de bajas por congelaci\u00f3n, hab\u00edan salvado a las unidades de combate y restaurado la situaci\u00f3n con su sacrificio. Para el 5 de enero todas las bajas por congelaci\u00f3n de la divisi\u00f3n bajaron de 800 a cuatro casos y poco despu\u00e9s cesaron a todos los efectos. Esta posici\u00f3n resisti\u00f3 posteriormente todos los ataques sovi\u00e9ticos y no fue abandonada hasta diez d\u00edas despu\u00e9s en un clima m\u00e1s benigno cuando las unidades contiguas de ambos flancos se vieron obligadas a retirarse despu\u00e9s de que carros de combate rusos hubieran penetrado sus l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta improvisaci\u00f3n fue ordenada en un momento en el que la 6\u00aa Divisi\u00f3n Panzer hab\u00eda perdido todos sus carros de combate durante la retirada precedente. Antes de volar estas posiciones la lucha se hab\u00eda centrado en la posesi\u00f3n de las villas que eran, hasta entonces, las que ofrec\u00edan refugio del fr\u00edo extremo. Los grupos de villas hab\u00edan formado l\u00edneas naturales de frente tanto para atacantes como para defensores que se vieron obligados a ignorar casi cualquier otra consideraci\u00f3n t\u00e1ctica. Cuando los rusos fracasaban a la hora de capturar una villa de d\u00eda, se retiraban hasta la \u00faltima villa propia para pasar la noche. Ni siquiera las mejor equipadas tropas siberianas intentaban continuar el ataque sobre una villa de noche. Excavar posiciones mediante voladuras en campo abierto represent\u00f3 por tanto una innovaci\u00f3n que sirvi\u00f3 al doble prop\u00f3sito de estabilizar la l\u00ednea de frente y mantener la eficiencia de combate de los restos de la divisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/edicionessalamina.com\/p\/operaciones-panzer-erhard-raus\">OPERACIONES PANZER. Memorias del Frente del Este del general Raus, 1941-1945<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El invierno de 1941-1942 fue el m\u00e1s severo de los \u00faltimos 100 a\u00f1os en la Rusia europea. 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