{"id":1041,"date":"2019-12-12T16:24:36","date_gmt":"2019-12-12T16:24:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/?p=1041"},"modified":"2025-02-19T08:02:38","modified_gmt":"2025-02-19T08:02:38","slug":"como-detener-a-los-carros-t-34-un-problema-en-las-lineas-alemanas-moscu-1941","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/como-detener-a-los-carros-t-34-un-problema-en-las-lineas-alemanas-moscu-1941\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo detener a los carros T-34 &#8211; un problema en las l\u00edneas alemanas. Mosc\u00fa 1941"},"content":{"rendered":"\n<p>No solo perjudicaba el estado de las tropas alemanas a su capacidad y voluntad de atacar, sino que tambi\u00e9n las hac\u00eda mucho menos fiables a la defensiva contra los contraataques locales sovi\u00e9ticos. Y lo m\u00e1s preocupante de todo era el efecto de los T-34 sovi\u00e9ticos, que mostraban una notable capacidad para mantener su velocidad en el hielo y en la nieve. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"672\" src=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Moscu-1941-David-Stahel-Ediciones-Salamina-T-34.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1042\" style=\"width:629px;height:422px\" srcset=\"https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Moscu-1941-David-Stahel-Ediciones-Salamina-T-34.jpg 1000w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Moscu-1941-David-Stahel-Ediciones-Salamina-T-34-300x202.jpg 300w, https:\/\/www.edicionesplatea.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Moscu-1941-David-Stahel-Ediciones-Salamina-T-34-768x516.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Mantener la l\u00ednea contra estas formidables m\u00e1quinas hab\u00eda sido siempre un desaf\u00edo para la infanter\u00eda alemana, pero en los estadios finales de la ofensiva hacia Mosc\u00fa hab\u00eda muy pocos ca\u00f1ones contracarro en primera l\u00ednea (en parte como resultado de las p\u00e9rdidas y en parte porque el avance continuaba a expensas de no llevar al frente equipo pesado). Con la moral alemana tan baja, el resultado fue que el \u00abp\u00e1nico a los carros de combate\u00bb se convirti\u00f3 en una de las mayores amenazas para las unidades debilitadas y pobremente equipadas. <\/p>\n\n\n\n<p>Se sab\u00eda que el ca\u00f1\u00f3n contracarro de 37 mm est\u00e1ndar era inefectivo a menos que tuviese la fortuna de alcanzar puntos d\u00e9biles tales como el lugar del mantelete donde se fijaba la ametralladora. Las soluciones m\u00e1s com\u00fanmente discutidas fueron emplear el poderoso ca\u00f1\u00f3n antia\u00e9reo de 88 mm en el rol de defensa terrestre o traer los ca\u00f1ones pesados K18 de 100 mm de la secci\u00f3n de artiller\u00eda. Sin embargo, su n\u00famero era muy reducido (622 ca\u00f1ones de 88 mm y 300 ca\u00f1ones de 100 mm al inicio de la Operaci\u00f3n Barbarroja) y ambos eran voluminosos, pesados y presentaban un gran perfil. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto significaba que llevaba mucho tiempo traer estos ca\u00f1ones al frente y construir emplazamientos para ellos, que solo funcionaban si la ubicaci\u00f3n del ataque sovi\u00e9tico pod\u00eda preverse con antelaci\u00f3n. Emplear un ca\u00f1\u00f3n de 88 mm sin poder atrincherarlo primero, como sucedi\u00f3 tantas veces una vez que se congel\u00f3 el suelo, expon\u00eda a su dotaci\u00f3n y al propio ca\u00f1\u00f3n a un riesgo mucho m\u00e1s alto debido a que el perfil (y por tanto el blanco) era muy alto&#8230; <\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/edicionessalamina.com\/p\/moscu-1941-david-stahel\">QUIERO EL LIBRO<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No solo perjudicaba el estado de las tropas alemanas a su capacidad y voluntad de atacar, sino que tambi\u00e9n las hac\u00eda mucho menos fiables a la defensiva contra los contraataques locales sovi\u00e9ticos. 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